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Marshall Stone y Lore Rasmussen:

Un testimonio personal y emotivo de la historia del CIAEM

En el año 2007, en la Annual Meeting del National Council of Teachers of Mathematics de los EUA, en Atlanta, en mitad de una exquisita cena en la que participaban varios directivos del CIAEM, representantes de varias empresas educativas norteamericanas y varios otros intelectuales tuvo lugar un evento personal y académico muy especial. La actividad era auspiciada por Steven Rasmussen, presidente de la compañía editorial Key Curriculum Press de los EUA. En mitad de esa cena, Steve mencionó a un grupo de los presentes que su madre había participado en una Conferencia del CIAEM, la tercera, celebrada en Bahía Blanca, Argentina, en la década de los setenta. Esto, además, lo había visto consignado en un artículo histórico sobre el CIAEM que Steve mencionó había tenido oportunidad de leer hacía algunos años. Para los colegas del CIAEM que estaban allí provocaba un momento de gran emotividad saber que, más de 30 años atrás, la progenitora de nuestro anfitrión había estado vinculada a los primeros pasos del CIAEM. Lo que Steven Rasmussen no sabía en ese momento es que con quien conversaba esa noche, Angel Ruiz, era el autor del artículo que había leído, el cual sintetizaba un libro sobre la historia del CIAEM publicado años atrás, en 1995, por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Marshall Stone, el insigne matemático, fue el inspirador del Comité Interamericano de Educación Matemática y su presidente por muchos años. En noviembre del año 1972 se llevó a cabo la III CIAEM en Bahía Blanca. Lore Rasmussen, una perspicaz y brillante maestra norteamericana, la madre de Steve Rasmussen, en efecto participó en esa Tercera CIAEM. Camino a la participación de Lore se dio un intercambio de cartas entre Stone y Rasmussen, en el que se expresaban sus ideas sobre la educación matemática, situaciones personales de vida y destellos de lo que supone la organización de un evento científico.

Con la anuencia y el permiso generoso de Steve Rasmussen y su familia, hemos colocado algunas de esas cartas a disposición del público. Un bello testimonio personal y emotivo de la historia del CIAEM.